Vale.
Me declaro fan absoluto del Blood Bowl desde sus inicios, y de todas las ediciones me quedo con la tercera, la que incluía Zona Mortal y traía el dibujo de Oberwald y Morg'N'Thorg en la portada. Es la más violenta, aleatoria e imprevisible de todas. De hecho, pienso que las ediciones posteriores han ido haciendo el juego más gay. O como dice uno de nuestros socios, más Bowl y menos Blood.
Me declaro fan absoluto del Blood Bowl desde sus inicios, y de todas las ediciones me quedo con la tercera, la que incluía Zona Mortal y traía el dibujo de Oberwald y Morg'N'Thorg en la portada. Es la más violenta, aleatoria e imprevisible de todas. De hecho, pienso que las ediciones posteriores han ido haciendo el juego más gay. O como dice uno de nuestros socios, más Bowl y menos Blood.
Cuando me enteré de que iba a salir el Blood Bowl Team Manager, se me pusieron los pelos como escarpias. Esas 4 palabras, juntas, son lo que siempre había soñado de un juego. Y cuando lo jugué (versión inglés), comprobé que se trataba de un juego magnífico, pero que captaba muy mal lo que es el Blood Bowl, por lo menos lo que a mí me gusta del Blood Bowl, y que, ni mucho menos y a todos los niveles, es un Team Manager.
Así que mal empezábamos, porque la unión de las 4 palabras no significaba lo que tenía que significar. A mi modo de ver, se trataba de un Battle Line de Knizia vitaminadísimo y con factor suerte añadido.
En definitiva, tras mucho jugar al juego normal, se nos ocurrieron un par de adiciones con las que puedes tener algo más parecido al Blood Bowl, y mucho más parecido a un Team Manager. Con los componentes que tienes, nada más, y 1d6.
Te cuento:
